El monstruo de las cloacas sigue aquí. ¿Nos ayudas?

Las toallitas vertidas en el inodoro se han transformado en un enorme inconveniente para las redes de alcantarillado. En España, ciertas empresas operadoras de agua se están volcando en campañas de concienciación ciudadana, aparte de crear equipos técnicos de contestación veloz para urgencias.

Las toallitas han venido para quedarse. Han colonizado nuestros hogares y, de paso, han invadido las redes de alcantarillado tanto en España como a escala global.

El ejemplo de la ciudad de Londres es paradigmático de la dimensión creciente del inconveniente. Hace cuatro años, hubo un gran atasco de tuberías en el sudoeste de la ciudad de Londres. El bautizado como monstruo de las cloacas de Kingston resultó ser un excelente tapón de trece toneladas compuesto por toallitas húmedas, grasas, además de  pañales para pequeños y mayores, compresas y una pluralidad de artículos de higiene vertidos al inodoro en vez de la papelera.

La escena se repitió a lo largo de la primera semana de este pasado mes de septiembre en el distrito londinense de Whitechapel, mas multiplicada por diez. Esta vez, la bola pesa ciento treinta toneladas y sostiene absolutamente obturado un tramo de doscientos cincuenta metros de cañería.

El caso de la ciudad de Londres es el más conocido, mas la historia se repite en numerosos países. En España, la nómina de atascos en las redes cuenta con casos de menor incidencia mas asimismo de considerablemente mayor tamaño. Las compañías Aguas de Huelva y también Hidrogea, en Murcia, dan visibilidad desde hace años a estos particulares monstruos de las toallitas, poniendo el foco en el considerado ya universalmente el mayor contrincante de las redes de alcantarillado, de las estaciones de bombeo y de las plantas depuradoras.
 

Más de veintisiete toneladas de toallitas solo en la capital de España

Como dato estadístico atractivo, en la Comunidad de la capital de España se vertieron el año pasado más de veintisiete toneladas de toallitas y otros productos higiénicos. Estos son los materiales que componían la gran bobina que causó un shock el pasado verano en la depuradora que recoge las aguas residuales de núcleos tan poblados como Fuenlabrada, Getafe, Pinto y Parla, con el perjuicio añadido para el medioambiente de que el agua llegó al río sin la regeneración anterior.

Otro ejemplo es la Comunidad de Murcia, en la que un enorme atranque de una alcantarilla se hizo conocido como el monstruo de las toallitas de San Javier, una imagen de la que se hicieron eco los informativos nacionales de T.V.. Este año han sido el Municipio de Águilas, la compañía operadora de agua Hidrogea y la Entidad de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la zona de Murcia los que han insistido en desplegar otra acción divulgativa que busca reducir las dos mil cuatrocientos toneladas anuales que aparecen todos los años en las cloacas.

Aigües de Barna, por su lado, ha comenzado la segunda fase de la campaña Stop Toallitas en el Retrete, en los ayuntamientos cuyas aguas residuales van a la depuradora del Besós: Santa Coloma de Gramenet, Badalona y los distritos de Sant Andreu y Sant Martí de Barna. Esta operación, que incluirá acciones de sensibilización ciudadana, pretende asimismo conseguir resultados mesurables en concepto de reducción de averías provocadas por las toallitas que se abocan a la red de saneamiento.

En Andalucía, Castilla-La Mácula, Castilla y León, Asturias o bien Galicia se repiten estos mensajes. En esta última comunidad han llegado a desembocar en los recolectores hasta fregonas o bien paraguas. En Valencia, aun un carrito de compra.

 

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