El monstruo del lago Ness existe

En la ciudad de Inverness, en el sur de Escocia se encuentra el lago Ness, famoso por ser el hábitat de Nessie, el nombre cariñoso con el que se conoce al monstruo que habita en sus aguas y que es el ídolo de muchos niños.

La leyenda de esta criatura acuática enorme surgió hace muchos años, concretamente en el año 565 d.C. San Columbano, un misionero irlandés, fue el primero que aseguro haber visto a esta espectacular criatura en las aguas del lago, quedando totalmente maravillado por la existencia de tremendo animal.

Después de esta primera toma de contacto, muchos han sido los contactos que los humanos hemos tenido con este monstruo. En 1868 se publicó un artículo en el Inverness Courier donde se mencionaba un pez enorme que habitaba las profundidades del lago. Esta es la primera vez que este monstruo legendario daba su salto a la fama y aparecía en un medio de comunicación. En mayo de 1933 se publicó la primera fotografía de Nessie, pero existen documentos fotográficos de esta espectacular criatura mucho tiempo antes.

Las primeras huellas en la orilla del lago atribuidas al monstruo del lago Ness aparecen en 1933. El Museo Británico de Historia Natural descartó estas huellas como pruebas inequívocas de la existencia de Nessie ya que afirmaron que habían sido hechas con un hipopótamo de juguete, dejando nuevamente a este monstruo inmerso en la incertidumbre y creencia de los niños.

A lo largo de la historia se han organizado expediciones al lago Ness en busca de este monstruo, incluso el dueño de un circo ofreció una recompensa de 200 mil libras para aquel que fuera capaz de atraparlo para poder usarlo en su espectáculo. Nadie logró hacerse con esta recompensa.

La búsqueda más importante de Nessie se realizó en 1987. Con un presupuesto de un millón de libras, se investigó el lago Ness encontrándose tres señales que se correspondían con animales con un tamaño mayor al de un tiburón pero menor que el de una ballena. Nessie se ha identificado como una criatura semejante a los plesiosaurios. Pero esta creencia que asemeja al monstruo del Lago Ness con una criatura de esta familia prehistórica ha sido desechada, dado que este tipo de animales necesitaban emerger para respirar, por lo que de ser Nessie un animal como los plesiosaurios el número de avistamientos sería mucho mayor. Además, los expertos aseguran que el lago Ness no posee la suficiente biomasa para poder mantener a una familia de estas criaturas que serían las responsables de la perpetuación del mito a lo largo de tantos años.

Las pruebas de la existencia de Nessie continúan. El investigador paranormal Jonathan Bright mostró una fotografía donde se observa la aparición de una cabeza de lagarto en la parte más baja del lago que tomó en 2011 durante un viaje que realizó a Escocia. Nadie pudo rebatir la veracidad de la fotografía. Poco después se publicó un vídeo en YouTube donde se observaba claramente la presencia de una extraña criatura en el lago.

Las pruebas sobre la existencia de un monstruo que habita en las profundidades del lago Ness siguen apareciendo en nuestros días, demostrando que no estamos solos, que Nessie siempre ha estado ahí aunque en cierto modo, a lo largo de la historia se ha tratado de ocultar su existencia, desmintiendo las pruebas y testimonios de todos aquellos que habían tenido la suerte de presenciar tan espectacular criatura.

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